Nuevas plataformas y estudiantes más activos: los desafíos de la educación a distancia

by Comunicaciones
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La modalidad a distancia en el mundo universitario viene creciendo en el mundo y en la Argentina, tanto en cantidad de ofertas educativas como de estudiantes. Para analizar la situación que se abre con esta oferta educativa, las potencialidades pedagógicas que abren las nuevas tecnologías, así como las oportunidades y amenazas a las que se enfrenta especialistas de todo el mundo se reunieron a principios de mes en el primer “Congreso Internacional de Educación a Distancia”, que se realizó en Salta.

Organizado por la Universidad Católica de Salta (Ucasal), llegaron expertos desde los Estados Unidos, España, Brasil, Uruguay y diversas partes del país que trazaron un panorama de “principios de era”, algo así como un terreno que, a partir de las posibilidades que ofrecen ahora las nuevas tecnologías, tiene todo por delante.

“Una de las cosas más importantes que ofrece hoy la educación universitaria a distancia es el conocimiento que pueden tener los profesores sobre la actividad de sus alumnos. Hoy la analítica nos dice a los profesores, en todo momento, qué es lo que tenemos que hacer. Una de las grandes ventajas es que contamos con mucha más información que antes para tomar decisiones”, dijo Daniel Torres Jiménez, director del Sistema de Educación a Distancia de Ucasal.

Torres Jiménez agregó que, al contrario de lo que muchas veces se piensa, las carreras a distancia enfrentan hoy al estudiante y a los profesores con más exigencias que en las carreras tradicionales. Si bien los horarios pueden ser más flexibles, la cantidad y diversidad de actividades lo hace más complejo.

Entre los ponentes estuvo el uruguayo Claudio Rama, una de las voces más escuchadas en temas de gestión y políticas de educación superior de América Latina. Su foco estuvo en la democratización que significa la modalidad a distancia, sobre todo al darle acceso a la educación universitaria a jóvenes que viven lejos de los centros urbanos o que tienen menos posibilidades de insertarse en un esquema horario rígido como el que obligan las clases presenciales.

Para Rama también se está registrando una “pelea por el poder” entre los sectores más tradicionales de la universidad y quienes impulsan las modalidad a distancia. “La gobernanza de las organizaciones y de las dinámicas de enseñanza y aprendizaje son distintas y la pelea por el poder no es sólo una pelea por el mercado sino además por la legitimación y la reputabilidad”, dijo.

“La educación a distancia tiende a requerir nuevas formas de gobernanza en red, más profesionales y complejas por mayores escalas, regionalización, diversidad de equipos docentes y técnicos, trabajos integrados interdisciplinarios. Son estructuras menos endogámicas, con mayor atención individual a los estudiantes”, agregó.

El español Lorenzo García Aretio sorprendió a todos. Hizo su ponencia desde Madrid, porque “no podía viajar en esta fecha”, dijo. Pero no lo hizo por Skype ni otro sistema de videoconferencia. “Apareció” en forma de holograma y parado allí, frente al estrado, dio su conferencia que incluía la interacción con un Power Point que se exhibía en una pantalla gigante.

García Aretio puso el foco en el nuevo “edificio” que se construye alrededor de la educación a distancia. Los estudiantes, dijo, ahora están en el centro entre los docentes y tutores que tiene sobre la base y los programas que se arman a partir de las nuevas tecnologías como techo. Las columnas que sostiene este edificio, afirmó, son los contenidos y las nuevas vías de comunicación.

“Partimos del supuesto de que si la educación presencial puede ser eficaz, la educación a distancia también puede serlo. Los indicadores de rendimiento y la literatura científica lo muestran. Lo que debe importarnos es que la educación sea de calidad, tanto en formato presencial como a distancia”, dijo.

“Entre los principales desafíos ahora están ganar credibilidad, propiciar marcos regulatorios, superar las resistencias al cambio, capacitar permanentemente a los docentes y conjugar masificación con personalización”, dijo.

El estadounidense Matthes Sanders contó una experiencia de la Western Governors University (WGU), una universidad online que se creó en Estados Unidos, a partir de la iniciativa de los gobernadores de los estados del Oeste de ese país. Lo más diferente al panorama local es que esa universidad trabaja “en línea directa” con las necesidades de las empresas de la región y genera carreras que atienden las competencias que el mercado está necesitando.

Por la estructura de su sistema, Brasil tiene mayor presencia de universidades privadas que en la Argentina y, también, mayor proporción de estudiantes que cursan a distancia. Si en la Argentina son el 8% allí ya llegaron al 40%. Y ese porcentaje se duplicó en los últimos 10 años, explicó Joao Vianney, consultor de educación a distancia del Brasil.

“A medida que se fue multiplicando la oferta también cayeron los costos para las universidades y así los precios que pagan los alumnos para estudiar a distancia en Brasil”, dijo Vianney.

También expuso el español Lluis Pastor, director del eLearn Center de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), la primera universidad del mundo en ofrecer carreras completamente en línea.

“La universidad fue creada en 1088, y por primera vez en las últimas dos o tres décadas, hay movimientos reales de cambios en el proceso de aprendizaje, las estructuras organizativas, la captación de estudiantes. Ese gran cambio, que es global, se sitúa en el paradigma mediado por pantallas en el que vivimos todos. Hoy nos entretenemos con Netflix, buscamos pareja con Tinder, etcétera. La sociedad de la información está atravesada por pantallas. Y, ¿qué pasa? ¿la universidad va a estar al margen?”, dijo Pastor.

* Artículo escritor por Ricardo Braginski y publicado originalmente en Clarin:Sociedad